Colegio Maria Auxiliadora -VALDIVIA - Región de los Ríos
Título iniciativa: Créase la red de protección estatal para el Cóndor Andino


La problemática definida por nuestro grupo trata sobre las condiciones a las cuales se expone el cóndor en las zonas precordilleranas de nuestro país, Chile. Éste se encuentra vulnerable en distintos aspectos, sin embargo, nuestro grupo se centrará en las precariedades del sistema alimenticio al que se ve sometida dicha especie.
El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave voladora más grande del mundo. Tiene un gran peso y una ingente envergadura de alas, por lo que estas aves prefieren vivir en zonas ventosas, donde pueden planear sobre las corrientes de aire sin gran esfuerzo.
Los cóndores andinos viven en zonas montañosas, pero también cerca de las costas, e incluso en desiertos con fuertes corrientes térmicas de aire. Los cóndores son buitres; por eso siempre están atentos en busca de carroña, que compone la mayor parte de su dieta. Prefieren alimentarse de animales grandes. Al consumir sus cuerpos, estos realizan una importante labor en la naturaleza. Estas aves carecen de las afiladas garras de los depredadores, pero pueden asaltar nidos en busca de huevos.
Dicho animal puede sobrevivir aproximadamente 55 años en su entorno silvestre y 75 años en cautiverio, pero se reproducen lentamente. Cada pareja reproductora solo tiene una cría cada dos años y ambos progenitores deben cuidar de ella durante un año entero.
Actualmente, el cóndor se encuentra amenazado. Las razones de esto son variadas: intoxicaciones, persecución y falta de fiscalización por parte de los Estados son algunas de ellas. Dentro del país se contabilizaron 226 ejemplares, conteo realizado por la WCS (World Conservation Society) en el año 2015. Este dato da a concluir que es de suma importancia establecer medidas de protección, especialmente, alimenticias, debido a diferentes factores, tales como el que es considerado un animal emblemático tanto para Chile, Ecuador, Bolivia y Colombia, considerando que estos cuatro países tienen presente su imagen en sus escudos nacionales. Segundo, es una de las especies en peligro de extinción, esto quiere decir que se encuentra bajo leyes de protección tanto nacional como internacional que velan por el bienestar del animal, situación que no se está poniendo en práctica.
Lamentablemente, el Estado de Chile ha dado incumplimiento sistemático a la Ley 19.300 Artículo 70 incisos i, j, k, l y v de Bases Generales del Medio Ambiente. Es por esta razón, que nuestro proyecto tiene como objetivo mandar a que el Estado se haga cargo de lo que por estricto rigor debe llevarse a cabo.
Producto de la expansión urbana, los animales de los cuales se alimenta esta especie ya no habitan en las zonas donde sobrevive, por lo que, la consultora Bioamérica, una entidad privada, ha instalado al sur del vertedero de Tiltil un comedero con carne de cabra, tomando las medidas necesarias para mantener a los ejemplares alejados del vertedero. Consideramos que un comedero privado en un punto específico de la zona central de un país con más de 756.000 km2, es más que insuficiente para satisfacer las necesidades de una población cercana a los 226 especímenes. Esto sucede solamente en una zona del país, por lo que las otras zonas se encuentran desprotegidas o no han tomado las medidas respectivas sobre la restricción de límites físicos a modo que el cóndor no se alimente de los residuos que se encuentren dentro del vertedero. Es por esto que el cóndor actualmente se está alimentando de forma inadecuada, por el simple hecho de la inexistencia de leyes y, debido a esto es que, en algunos casos, los especímenes han llegado a morir producto del envenenamiento causado tras la ingesta de tales residuos, como bolsas y desechos tóxicos (venenos), ya que descienden ahí debido a la ubicación de los vertederos que coincide con la ruta de sus vuelos y, además, por la escasez de sus fuentes de alimento.
En 1990 se dio inicio al trabajo sistemático de estudio y conservación del cóndor en Chile, con una serie de prospecciones en la cordillera patagónica y de Chile central. Esto da lugar a la formación del Programa Binacional de Conservación del Cóndor Andino. Entre 1992 y 1994 con el apoyo de la División Andina de CODELCO-CHILE, se realizaron los primeros estudios sistemáticos de cóndores en Chile, abocándose al estudio de la biología reproductiva de la especie, de la conducta social frente al alimento y del uso de basurales como fuente de alimentación.
Tristemente, debemos decir que este animal considerado un símbolo patrio y Monumento Natural de Chile a partir del año 2006, maneja en su dieta diaria la ingesta de tapas plásticas, alambres, pilas, excrementos humanos, entre otros artículos que se pueden encontrar en un vertedero. Atendemos también a que, el Estado de Chile no se ha hecho cargo de la conservación y cuidado de la fauna y, en el caso de nuestro proyecto, en especial del cóndor. Le sumamos a esto, que el Estado ha hecho incumplimiento de lo que a él le corresponde por ley de acuerdo de las Bases Generales del Medio Ambiente.


Propuesta legislativa:
Según nuestras investigaciones, ninguno de los países en donde habita el cóndor posee corporaciones e instituciones de carácter estatal que velen y fiscalicen el bienestar y debido resguardo sobre una especie que se encuentra en peligro de extinción, además de ser un animal emblemático para cuatro países sudamericanos. Como grupo, proponemos ante esta problemática mandar al Estado de Chile realmente a hacerse cargo del control, preservación, alimentación y cuidado de todos los ejemplares habitantes y circundantes del territorio chileno. El cumplimiento de la norma se encontrará bajo el alero de la institución estatal del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en cuanto a implementación, supervisión y manejo. Esta entidad gubernamental tendrá a su haber las siguientes obligaciones para con el cóndor:
1. Créase una red de comederos a lo largo del territorio nacional precordillerano.
2. Mantener los comederos controlados a lo largo del país en áreas precordilleranas alejadas de las urbes. Estos comederos serán ubicados en las rutas de vuelo trazadas por estos animales en territorio nacional, previamente estudiadas por el SAG.
3. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) deberá realizar censos quinquenales de la población.
4. Créase una clínica veterinaria para la recepción y recuperación de aves silvestres que se encuentren en peligro de extinción.
5. El servicio veterinario creado en el punto anterior, se encontrará a cargo del SAG.
Quizá muchos de los que lean este proyecto de ley, puedan pensar de que es algo liviano y poco controversial y contingente con la realidad, seguro es que el país tiene problemas mucho más graves, tales como la desigualdad y la corrupción, flagelos que pueden imponerse frente a un tema como alimentar a la fauna nativa por parte del Estado; sin embargo, lo concreto es que el cóndor, animal emblemático consagrado en la Constitución de este país y Monumento Natural, diariamente consume elementos que atentan directamente contra su vida. Como grupo no hacemos vista ciega frente a las demás problemáticas nacionales, pero también debemos hacer eco que existen importantes problemas relacionados con el medio ambiente y la preservación de la fauna, en especial por el bienestar del cóndor. No es posible que tanto el huemul como dicha ave se encuentren en peligro de extinción y que el Estado haga poco y nada para evitarlo. Por último, no podemos permitirnos como nación que esta especie, por las razones ya antes mencionadas, termine alimentándose de basura y excrementos, residuos generados por el hombre en los vertederos que se encuentran a lo largo del país, siendo este problema, a la larga, un conflicto de vislumbre internacional.
Para finalizar, tenemos plena certeza de que este es un proyecto de ley aplicable y con el mayor de los éxitos, siempre y cuando el Estado de Chile ponga de su parte y aplique lo que por ley debe llevar a cabo.