Liceo S.s Juan Pablo Segundo -ALTO HOSPICIO - Región de Tarapacá
Título iniciativa: EDUCACIÓN CIUDADANA PARA LA POBLACIÓN


¿En nuestro país, sabemos lo suficiente sobre política?, ¿tenemos claro quienes nos gobiernan?, ¿sabemos en qué se basa nuestra constitución?, ¿estamos realmente informados los chilenos? Estas son problemáticas de nuestro país, en donde los ciudadanos, no se encuentran preocupados por hacer un cambio por su propio pueblo y ¿por qué?
La respuesta a nuestra interrogante es el descontento social y comunicativo que tiene la población chilena respecto a la política chilena, la baja adhesión y representatividad de los partidos políticos y de nuestros gobernantes que representan a la ciudadanía, los estudios demuestran que Chile tiene una bajan abstención electoral y participación política en la cual lo manifiestan las encuestas y los estudios sociales, es así como lo plantea en la columna de opinión la Académica Claudia Heiss del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad Católica, que manifiesta que:
Las encuestas vienen mostrando desde los 2000 un distanciamiento entre elites y sociedad y una creciente desconfianza en las instituciones y los partidos políticos. Los escándalos sobre financiamiento ilegal de la política acrecentaron en los últimos años esta mirada crítica. Mejorar la regulación del dinero en política y la transparencia en los partidos es indispensable para revertir esa percepción. Los partidos y las elecciones son elementos indispensables en toda democracia.
A lo que se suma también la última elección municipal realizada en el año 2016 donde hubo una baja adhesión a la participación política y electoral que se refleja según la encuesta Auditoría a la Democracia 2016 del PNUD, un 40 por ciento de quienes no concurrieron a las urnas en la elección presidencial de 2013 declara que no votó porque la política no le interesa; un 20 por ciento por razones como que le dio lata, estaba enfermo, perdió el carnet, estaba lejos del lugar de votación o no sabía dónde votar. Un 12 por ciento no votó porque pensaba que el voto no cambiaría nada, un 11 por ciento porque no le gustaba ningún candidato y un 3 por ciento para protestar contra el sistema.
Ante estos datos sobre la falta de participación política y la forma de ejercer nuestro derechos, se suma también el deterioro de la educación ciudadana que se ha perdido a través de la pérdida o la eliminación de la asignatura Educación Cívica (1997: Desaparece la Educación Cívica como asignatura independiente y se define como objetivo transversal al currículo escolar), y la falta y modo de comunicar a la ciudadanía temas contingentes relacionado con nuestra política y nuestra democracia.
Ante estas interrogante podemos decir que la población chilena necesita mayor información y comunicación a través de los medio más efectivos, como por ejemplo; la televisión, entre los cuales la ciudadanía presenta una alta tasa del uso de los canales de televisión de no pago, aproximadamente un 90% según el CNTV en su última encuesta del año 2014, a lo que se suma también que la población chilena solicita y exige mayor programación cultural.
Entonces como podemos mejorar la masificación de la EDUCACIÓN CIUDADANA PARA TODOS, no solo basta con la nueva Ley 20.911 promulgada el 28 de marzo del año 2016, donde propone Educación ciudadana de carácter transversal en el sistema educativo chileno, pero que sucede con la población que es ciudadana y ha perdido adhesión, participación y votación en los procesos eleccionarios, que sucede con la población que no participa activamente en la política, ante estas respuesta, más la vinculación del medio comunicativo más importante, y la demanda de cultura cívica de la población, nace nuestro Iniciativa de Ley Juvenil de comunicar, educar a la población chilena a través de la televisión, ya que la interacción humana, la comunicación son un proceso y resultado de relación, donde ocurren los intercambios de información, conocimientos y sentimientos, que se traspasan entre los propios individuos, de tal forma la televisión es el medio que puede modificar las interrogantes y el deterioro que tenemos en nuestra participación política.


Ante esos datos, nuestro proyecto va en directa relación con la falta de comunicación que la televisión chilena tiene hacia la ciudadanía, no solo basta con programas de debate y de conversación política, sino también debería exigirse espacios y tiempos para poder informar a la población de una forma educativa, integrando así a la población chilena a conocer más de nuestro sistema político democrático, mediante la educación ciudadana, donde se exponga los principales cambios y también la mayor información de nuestra constitución, ante esto no se trata de imponer el sistema, más bien es una manera de mantener informada a la población, porque siempre existe una crítica pero que en realidad no es constructiva, debido a la falta de conocimiento político en la población, por lo cual generamos una moción respecto a la exigencia de un porcentaje equivalente en días y horas de transmisión cultural política en los canales de televisión con el fin de comunicar e informar los acontecimientos más relevante de nuestra política y a su vez generar espacio dónde se pueda compartir opiniones y crear críticas constructivas, que facilitaran la comunicación:
Esta ley contempla los siguientes artículos:
Art N° 1: Los servicios de televisión tienen por finalidad satisfacer las necesidades de las personas en el camino de la información, el conocimiento, la cultura, la educación, la formación ciudadana y el entretenimiento en un marco de respeto de los deberes y derechos fundamentales, así como de promoción de los valores humanos y de la identidad Nacional
ART N° 2: Deben contribuir a proteger y respetar los derechos fundamentales de las personas, así como los valores nacionales que reconoce la Constitución Política y los principios establecidos en la presente Ley y la normativa del Consejo Nacional De Televisión.
ART N° 3: La promoción y difusión de la programación educativa ciudadana a través de la televisión de señal abierta, que permita complementar la formación moral y ciudadana de la población chilena.
ART N° 4: Los canales de televisión abierta están obligados a transmitir seis horas de programas de formación ciudadana a la semana, como mínimo. En la cual cada canal tendrá la disposición de programar en distintos horarios y días en la cual la población deberá informarse de los siguientes:
Constitución política
Atribuciones y funciones de cada institución chilena
Informes diarios de leyes (modificaciones y nuevas)
Noticias con directa relación a la contingencia política.
Trabajo constante con la ciudadanía
Trabajo directo con el apoyo de las nuevas tecnologías (redes sociales)
ART N°5: Asimismo, se entenderá que el correcto funcionamiento de esos servicios comprende el acceso público a su propuesta programática y que en la difusión de ella, en la forma y de la manera que cada canal de televisión, se cautelen los derechos y principios.
ART N° 6: Los canales que no se sometan a estas medidas serán sancionados de forma monetaria y también programática.
ART N° 7: Esta ley tendrá como objetivo claro EDUCACION CIUDADANA PARA TODOS.
Lo que principalmente queremos lograr con esto, es que las personas se encuentren informadas acerca de cómo se rige el país, mediante un medio de comunicación bastante accesible, que sean capaces de crear opiniones con fundamentos para que así tomen conciencia de que tienen el poder en sus manos para cambiar lo que encuentren deshonesto y obtener un país que escuche a su pueblo ante la toma de decisiones.