Instituto Tecn.prof.maritimo De Valpso -VALPARAISO - Región de Valparaíso
Título iniciativa: Resguardar la democracia una labor institucional, el voto es un derecho.


La democracia es un sistema de Gobierno en el que derechos y deberes se integran y fortalecen recíprocamente. Es por eso que por siglos se lucho por el voto. Desde cuando el proletariado chileno no tenia el derecho hasta cuando la mujer apelo por el suyo. Es de suma importancia que la democracia sea plena. Las consecuencias que tuvo este cambio en la democracia fueron nefastas para el proceso de participación, los análisis del SERVEL determinaron que de los posibles votantes, solo votaron menos del 50 % de los habilitados en los dos procesos de votación posteriores, 2013 y 2017.
Distintos autores han determinado que este comportamiento se debe a dos factores, el primero es la crisis institucional que surgió a partir de la evidenciación de distintos mecanismos de corrupción desde nuestra institucionalidad lo que ha producido desilusión y desconfianza por lo que sucedió la mayor abstención al sufragio en la historia de Chile y por otra parte, la desinformación que existe en la ciudadanía causada por el desinterés frente a los procesos de conformación de proyectos de gobierno. Por otra parte, distintos estudios sobre quienes votan y quienes no en chile, (Navia y Pozo, 2012, Emol, 2017 y SERVEL, 2018) dan cuenta de que la mayor cantidad de ciudadanos que va a votar son de las clases más altas y esto tiene directa relación con su formación en política y el interés de clase en el desarrollo de política de país.
Lo anterior no ha sido un tema menor, distintos estamentos han apelado a la desfavorable situación actual sobre la ley vigente, personajes políticos y públicos como por ejemplo; Patricio Santamaría, presidente del consejo directivo del SERVEL, quien apeló a un sufragio obligatorio, además del fuerte cuestionamiento en la opinión pública presente en los medios de comunicación (ciudadanía digital), por otra parte, senador RN Francisco Chahuán presentó en el 2015 una propuesta para revertir dicha situación sin resultados vigentes, no obstante, cabe reforzar una analogía sobre el desarrollo de nuestro país, entendiendo las libertades que se deben considerar en un Estado de Derecho, hay aspectos que no pueden quedar solo a la voluntad de los ciudadanos, por ejemplo:
¿Qué sucedería si en este concepto de libertad dejásemos los impuestos como un factor de libertad económica y la gente al ver la cantidad de corrupción y malversación de fondos públicos que se han destapado en este último tiempo se abstuviera de pagarlos?
Respuesta obvia: la gente no pagaría al no estar obligados a no contribuir y nuestro país retrocedería en tema económico con todas sus consecuencias retrogradas que esto generaría, lo mismo sucede con el voto voluntario y este comportamiento no se solucionará de manera integral con la emergente educación cívica en las escuelas ya que existen generaciones enteras que están desilusionadas y desinteresadas en el proceso constitucional de elecciones populares y jamás volverán a un establecimiento a estudiar de modo que se le pueda fomentar una conciencia política inherente a cada ciudadano como si lo es la obligación de contribuir a través del IVA y otros impuestos a las arcas fiscales

En una contextualización global, se entiende el concepto de democracia moderna como un mecanismo de participación que considera distintas posturas y proyectos políticos en negociación durante la construcción social de cada Estado, además de basarse en la soberanía popular como el formato de validación y definición en un Estado de Derecho (Biever,2006) por lo cual, dicha participación debiese ser constituida por la mayor cantidad de votantes en cada proceso de sufragio siendo un reflejo de cobertura democrática total. No obstante, los datos del SERVEL en relación a los últimos procesos de votación demuestran un baja participación, lo cual significa que menos de la mitad del país no está usando este derecho adquirido, es más, según las encuestas sociales, para la mayoría de los abstenidos se entiende el voto como una menospreciada posibilidad de manifestación democrática ya que en cuanto a las decisiones como integrantes de un país el voto significa menos que una opinión cualquiera y no se valora el sufragio como un mecanismo democrático fundamental, esta cosmovisión se le atribuye a las clases más bajas, (Navia & pozo, 2012). Por lo tanto, se logra analizar que en las clases de menos recursos, el sufragio no está instaurado como una posibilidad real de participación y no se asume la responsabilidad que posee este derecho. Así lo demuestran las estadísticas de SERVEL que dan cuenta que en el año 2013 el 58,21 % no votó y en el año 2017 un 49.02 % de los habilitados votó siendo menos del 50% nuevamente). No fue hasta 1934 donde Alessandri introdujo el artículo 19 en la ley 5.357 donde incluía a las mujeres a la votación para las elecciones municipales y en 1949 para las votaciones presidenciales. No obstante, recién en 1958, según la ley 12.891 se establece que todo portador de cédula única puede sufragar ampliando definitiva y considerablemente la cobertura del voto. Lo anterior nos sitúa en un cálculo obvio donde se reconoce que 148 años nos demoramos en ser un Estado democrático e inclusivo (sin considerar a las minorías posteriormente incorporadas como no videntes, 1969 y analfabetos, 1970). No obstante, todo este largo camino de construcción democrática moderna se vio actualizado por la modificación que culminó en el primer gobierno de Piñera donde se estableció la Ley Nº20.568, la cual, promulgada desde el 31 de enero de 2012, cambió de inscripción voluntaria a inscripción automática y de voto obligatorio a voto voluntario. Con la modificación de la Ley Nº20.568 se pretende que todos los ciudadanos habilitados puedan ejercer su derecho y responsabilidad cívica de manera obligatoria: el sufragio. Lo anterior complementado por los esfuerzos educativos de generar conciencia ciudadana según las actuales adecuaciones a los planes y programas del Ministerio de Educación como por ejemplo la incorporación de la asignatura Formación Ciudadana donde se pretende que los estudiantes puedan adquirir competencias ciudadanas.
Por otra parte, proteger la democracia desde su instauración de los derechos y obligaciones de los ciudadanos para participar en los procesos electorales con el fin de resguardar el empoderamiento y la soberanía popular (ciudadanía) en los procesos de votación con todo el significado y resultado que esto significa desde las consideraciones económicas que implica el gasto electoral, la participación y tabulación de los intereses políticos de los ciudadanos votantes hasta el resguardo constitucional y su significado simbólico en el concepto de democracia en nuestro país.

Ley a modificar: Artículo 15 de la Carta Fundamental, Decreto Supremo n° 100 capitulo II NACIONALIDAD Y CIUDADANÍA (artículo único, N° 1 de la Ley de Reforma Constitucional N°20.337, de 4 de abril de 2009):
DE: ART, 15. En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario, secreto y voluntario.
A: ART, 15. En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario, secreto y obligatorio.
Nota de cierre: Una sola palabra puede generar un gran cambio en consideración de la participación y empoderamiento del derecho a votar por medio del resguardo de la democracia.