Colegio San Alberto Hurtado De Pudahuel -PUDAHUEL - Región Metropolitana
Título iniciativa: Las cárceles en Chile no rehabilitan personas solo generan reincidentes


Chile actualmente es el país sudamericano con mayor tasa de personas en prisión con un total
de 279 reclusos por cada 100.000 habitantes, con un total de 48.702 (Información para Estudios
Penitenciarios ICPS), Chile comparte el primer lugar con Uruguay, le sigue Brasil con 276, sin
embargo, éste tiene una población nacional de 207 millones, y Chile tiene 17,91 millones. A nivel
mundial Chile ocupa el lugar 43, liderado por Estados Unidos con 716 reclusos por cada 100.000.
Este dato no es menor, ya que el actual modelo de cárcel en Chile intentó copiar modelos
norteamericanos desde el siglo XIX, los cuales en la actualidad se ven que no funcionaron, y sin
embargo aún persisten. Si detallamos más los datos el 92,5% de la población son hombres y un
7, 5% población son mujeres, es decir nuestra ley debe considerar estos datos para un proyecto
de rehabilitación. Por otro lado, muestro proyecto de ley apunta terminar con el hacinamiento
de nuestras cárceles mejorando sus infractructura, puesto que la realidad de nuestro país es que
existe 5 cárceles con hacinamiento (con disponibilidad: menos de 100%, completo 100% y 200%
y hacinamiento sobre 200%): Limache con un 224%, Yungay 223%, Talca 218%, Talagante 217%,
Santiago 201%. Las regiones con mayor uso de capacidad son: Atacama 159%, O’ Higgins 145%,
Valparaíso 127%, Metropolitana 113%. La población extranjera en las cárceles chilenas totaliza
2093. La cual se distribuye de la siguiente manera: 40, 4% bolivianos, 23% peruanos y 22,1
colombianos. La población extranjera con nuestra ley debe obtener los mismos derechos que
dictará nuestro proyecto de ley a los reclutas nacionales, sólo se exigirá que si se encuentra
indocumentado que regularice sus documentos para ser insertado en un trabajo.
Nuestra elección de tema a trabajar proyecto de ley de rehabilitación en las cárceles chilenas,
es debido que estamos en desacuerdo con todas las políticas de gobierno que tratan de terminar
con la delincuencia llenando las cárceles que ya están hacinadas, y que su finalidad aún se basa
en el castigo punitivo más que ver a los presos como parte de la sociedad, y que merecen una
oportunidad de insertarse a la sociedad con verdaderas herramientas, y no seguir siendo vistos
con los ojos castigadores de nuestra sociedad. En sin número de ocasiones en el colegio hemos
discutido sobre las malas prácticas de Estado sobre terminar con desigualdad social, y siempre
terminamos hablando de educación como el medio de terminar con grandes problemas de Chile
y américa Latina. Y es así como pensamos que es de suma urgencia realizar un proyecto de ley
que rehabilite a los presos, ya que el dinero está a disposición, pero mal distribuido, porque
actualmente el Estado gasta 750.000 por preso (datos entregados por gendarmería.
www.gendarmeria.gob.cl/estadisticas.j). Consideramos, que nuestro proyecto apunta al bien
común, algunos estarán en contra con esta idea, porque la población que buscamos ayudar
totaliza 48.702, pero lo que no se considera es que este problema no sólo involucra a los presos,
sino a su familia que desde nuestra realidad sabemos que afecta demasiados a sus seres
queridos. Y, por otro lado, que tengamos el primer puesto en Sudamérica de presos, de 279
reclusos por cada 100.000 habitantes, quiere decir que nuestras prácticas sociales apuntan a
castigar, dentro de nuestros conocimientos recordamos que en la Antigüedad en la Polis
Atenienses se castigaba con el ostracismo al que iba contra la democracia, que era el exilio y
pasaba a ser un extranjero sin derechos, hoy en pleno siglo XXI, el castigo es el hacinamiento y
nula reinserción social, y podríamos decir que en la práctica es visto como un ciudadano con
menos derechos al salir de la cárcel.
Gracias a trabajos de nuestra profesora guía Bárbara Becerra, sabemos que la inauguración de
la Penitenciaria de Santiago, (1843-1891), respondió a las pretensiones de un proyecto estatal,
que tuvo como fin, llevar a cabo la reforma penitenciaria, 1es decir establecer un lugar donde
ejecutar las penas de prisión y la rehabilitación de los reos, a través de un tratamiento
penitenciario moderno: desempeño laborales, instrucción educativa, y practicas religiosa, para
ello, se imitó el modelo estadounidense llamado sistema de Auburn.2Tal, sistema nunca
funcionó por infraestructura y por la inestabilidad de los talleres laborales, y que hasta hoy se
mantienen ese modelo. Por ello, después de 175 años de un sistema penitenciario castigador
con nuestro proyecto de ley de rehabilitación de los presos.

Nuestro país gasta grandes sumas de dineros por persona privadas de libertad, sin embargo, el 40% de población que termina su condena al año vuelve a reincidir. Por ello, nuestra propuesta legislativa es la formulación de una ley de rehabilitación sistemática que consideré termino de estudios primarios y secundarios de los presos, inversión de infraestructura para terminar con hacinamientos y formar espacios recreativos y talleres que
generen proyección laboral. Por último, que se exija a las empresas un porcentaje mínimo de
contratación de personas que cumplieron una condena.