Escuela Particular Santa Teresita -ANTOFAGASTA - Región de Antofagasta
Título iniciativa: Regulación de Puntos de Desechos y Fomento de reutilización de remanentes Urbanos.


La ley actual que regula la creación de microbasurales (ley n° 20.879) no es lo suficientemente eficiente para el desarrollo
que ha tenido el país en el último tiempo, el que ha sufrido cambios en materias demográficas, económicas y sociales.
Consideramos que se debiese modificar la ley actual sobre desechos urbanos, puesto que la actual se encuentra obsoleta
en relación a las dinámicas socio-culturales del chile actual y no se lleva a cabo una fiscalización y penalización
correspondiente a la formación de microbasurales en cada localidad.
Además, el transporte de desechos actuales no posee una cadena de trabajo normalizada y que transforme,
efectivamente, estos residuos sólidos domiciliarios en materiales utilizables.
Si bien la ley faculta a las municipalidades para que se hagan cargo de los residuos de su comuna, no contempla un apoyo
en recursos humanos y económicos, dejando a los municipios a la deriva en relación a costos y personal capacitado para
trabajar correctamente la cadena de fiscalización, acopio y desechos de residuos domiciliarios.
Por otro lado, la alternativa de licitar este trabajo a las empresas y capitales privados ha sido la tónica de los municipios
importantes, como es el caso de Antofagasta, sin embargo este método –más riguroso y mejor normado- no exige a los
particulares el tratamiento correspondiente para el reciclado y reutilización de los materiales que pueden ser trabajados
de esta manera. La única forma en que las municipalidades se han incentivado a trabajar de una manera más amigable
con el entorno es a través del Sistema de Certificación Ambiental (SCAM), el que otorga beneficios económicos a las
municipalidades que cumplen con ciertos requisitos en base a diversos niveles de certificación. A pesar de esta
oportunidad, es un aspecto voluntario al cual no todas las municipalidades han accedido debido al escaso fomento para
dictar y fomentar cursos, talleres y/o encuentros de emprendedores que trabajen e innoven en productos con materiales
reciclados y reutilizables, tomando una oportunidad de desarrollo económico y social.

Para mejorar este panorama, proponemos que se lleve a cabo una moción a la Ley N° 20.879, actualizando los elementos
presentes en ella e incorporando aspectos de bonificación a las localidades que puedan transformar los espacios de
microbasurales en puntos Verdes o espacios familiares, bonificación que sea en aspectos económicos y en entrega de
personal capacitado para realizar talleres y cursos de emprendimiento, los que serían dirigidos a las personas de escasos

recursos y a poblaciones que estén reguladas y participen de manera activa limpieza y creación de cultura pro-
medioambiental.

Este aspecto de bonificación es muy importante, ya que la actual ley mencionada sólo se enfoca en la penalización, de 2
a 100 unidades tributarias mensuales, a las personas que sean sorprendidas en el transporte o depósito de basura y
escombros en lugares públicos, lo que hasta ahora ha demostrado su imposibilidad de fiscalizar. A la vez, consideramos
que bonificar y fomentar el reciclaje y la reutilización de remanentes urbanos puede ser más provechoso, especialmente
para las poblaciones de escasos recursos, que poseen una cultura de la basura, y que estas puedan diversificar el mercado
de productos existentes, impulsando la creación de puestos de trabajo a través de empresas particulares -y ferias de
emprendimiento- que transformen estos remanentes en materiales que se puedan volver a utilizar o comercializar.
Al abarcar estos aspectos, se podría mejorar la calidad de vida y la salud de las personas de las diferentes comunidades,
ya que no sólo estaríamos entregando herramientas de emprendimiento y eliminando espacios de microbasurales, sino
que también estaríamos eliminando los focos que atraen diferentes vectores de insalubridad (como perros callejeros, aves
carroñeras y roedores), los que causan enfermedades deteriorando aspectos básicos de la vida de las personas.

Estos cambios legislativos impulsarán una nueva ideología pro-ambiental, que conducirá al paulatino cambio cultural
ciudadano frente a la temática social de los residuos sólidos domiciliarios.
Si logramos mejorar estos aspectos, mejoraríamos la estética de nuestras ciudades, destacando los puntos turísticos y
resaltando las identidades propias de cada zona.