The Thomas Jefferson School -TALCAHUANO - Región del Bíobío
Título iniciativa: MODIFICACIÓN A LA LEY N°20.606


Eres lo que comes o Hay que comer para vivir, no vivir para comer son frases que han divagado en nuestra vida por muchos años, y se hace necesario darle a nuestro país una mejor alimentación; una alimentación sustentable.

El Segundo objetivo de la ONU para el desarrollo sostenible, busca poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible, ya que en el presente el problema medioambiental también está vinculado con los alimentos que consumimos, su forma de producción, su transporte, envasado y la calidad de los mismos.

En relación con este objetivo, la alimentación sustentable, según la nutricionista María Angélica García; es aquella que respeta al medio ambiente durante su producción, involucra alimentos orgánicos, de estación o producidos cerca del lugar de compra para evitar que su transporte requiere de mucha energía. También se trata de alimentos saludables para el consumo, que sean lo menos procesado posible.

En contraposición a lo anterior, la ganadería es una de las principales fuentes de emisión de metano, un gas potente para el calentamiento global. Para dimensionar el daño, si consideramos que la cantidad de vacunos a nivel mundial formaran un país, este se encontraría en el tercer lugar en cuanto a emisiones de gas en el efecto invernadero (Quiñones, 2018). Disminuir el consumo de carne en la población sería de gran ayuda para reducir el calentamiento global e impactar positivamente en el medioambiente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura afirma que al año 2050 habrá 9.100 millones de personas, debido a lo cual la producción de carne deberá duplicarse, por lo que se hacen necesarios cambios de hábitos de las personas.

El sur de nuestro país se dedica principalmente a la ganadería y producción de alimentos. A pesar del conocimiento técnico disponible para el incremento de la productividad del rubro, poco se sabe con certeza sobre el impacto ambiental de esta actividad. En países desarrollados se ha demostrado que existe una fuerte relación causa-efecto entre la actividad ganadera y la polución difusa de cursos de agua superficiales, en especial de su eutroficación por altas concentraciones de nitrógeno (N) y fósforo (P).

Según la ONU, el cambio climático está gravemente afectando la producción de alimentos, lo que se ve amenazado por impredecibles cambios metereológicos y aumentos de nivel del mar. Este es un problema del que nuestro país no está exento, por lo cual es urgente tomar conciencia y medidas al respecto.
Si bien nuestro país presenta un 6% de población vegetariana; según cifras del Ministerio del Medio Ambiente, existe un 75% de habitantes que estaría dispuesto a reducir la carne de sus dietas, para así evitar los efectos ambientales negativos que provoca la producción de ésta.

Para que esto se concrete y se tenga un conocimiento claro de la procedencia de los alimentos, de su impacto en el medio ambiente y sus formas de producción, es necesario que se reformule la Ley de Etiquetado de alimentos. La Ley n°20.606 se creó en el año 2016 con el objetivo de disminuir la obesidad que presenta nuestro país, con tasas superiores al 60% de la población, y contempla que todo producto de 100 gramos que tenga más de 300 calorías, 500 mg de sodio, 15 gr de azúcar y 5 de grasas debe ser etiquetado; además de restringir la publicidad de alimentos con estas características.

Si bien este proyecto ha sido exitoso, ya que cifras de 2018 indican que el 80% de los habitantes mira estos sellos antes de comprar, se puede perfeccionar aún más, para que promueva la alimentación sostenible y los consumidores se informen sobre las cualidades de los alimentos que consumen, catalogándolos según el tipo de alimentación, ya sea esta: vegana, vegetariana, pescetariana, crudista u omnívora.

Según el nutricionista Aitor Sánchez la alimentación vegana, es el estilo de vida que rechaza cualquier tipo de explotación animal. Y la alimentación vegetariana, es aquella que no consume carne de ningún tipo de animal.
El estilo pescetariano es un plan de alimentación que excluye el consumo de animales terrestres (Safont, 2017)
La alimentación crudista es aquella que solo se centra en las verduras crudas.
Y por último, la alimentación omnívora corresponde a la que adoptan la mayoría de los chilenos permitiendo la carne y vegetales simultáneamente en su dieta.

El objetivo de esta propuesta es que la población conozca, al momento de comprar, el tipo de alimento que está consumiendo y esto le permite tomar conciencia del impacto ambiental que tiene su alimentación. Es necesario comenzar por cambios pequeños, pero significativos y este cambio sería el reconocer, mediante un nuevo etiquetado, el tipo de alimento que se ingiere.

MOCIÓN PARLAMENTARIA: MODIFICACIÓN A LA LEY N°20.606 SOBRE COMPOSICIÓN NUTRICIONAL DE LOS ALIMENTOS Y SU PUBLICIDAD

Artículo único: Modifícase la ley N°20.606 sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad, de la siguiente forma:

1. Agréguese al Artículo 5° como segundo párrafo, lo siguiente:

El Ministerio de Salud determinará los alimentos que, por su composición nutricional y procedencia pertenezcan a una alimentación vegetariana, vegana, crudista, pescetariana u omnívora. Este tipo de alimentos se deberá rotular claramente identificándose el tipo de dieta al que pertenecen.