Escuela Particular Santa Cruz -MARIQUINA - Región de Los Ríos
Título iniciativa: Ampliación del período y prohibición de la reelección de cargos de elección popular


1) NECESIDAD Y SOPORTE REGULATORIO.
Nuestro proyecto consiste en la modificación de los artículos 5, 25, 49, 51, 113 y 119 de la Constitución Política de la República de Chile mediante moción parlamentaria para fortalecer la democracia representativa en nuestro país, a través de la promoción de ciertos aspectos que puedan brindar más confianza ciudadana en los y las representantes políticos del país.
2) ANTECEDENTES TÉCNICOS, JURÍDICOS Y POLÍTICOS DE LA PROBLEMÁTICA EN ESTUDIO.
Son muchos los autores y académicos chilenos y extranjeros que reconocen que nuestro país vive una de sus peores crisis de representatividad política de toda su historia. La baja participación electoral, por ejemplo, es una muestra evidente de que la ciudadanía cada vez está más desinteresada de participar de la política tradicional. El problema, básicamente, es que cada vez se confía menos en la clase política civil y en las instituciones políticas de Chile. Así, por ejemplo, en las pasadas elecciones presidenciales del año 2017, según fuentes estadísticas del Servicio Electoral (SERVEL) de Chile, tan solo votó el 48,9% de las personas que podían hacerlo en la segunda vuelta entre Sebastián Piñera y Alejandro Guillier. La situación, de acuerdo a la misma fuente del SERVEL, fue incluso peor un año antes (2016) cuando se desarrollaron las elecciones municipales en todas las comunas del país. En esa ocasión, solo votó el 34,83% de la población habilitada para hacerlo. ¿Cuáles son las razones que podrían explicar los bajos niveles de participación y el desplome de la democracia representativa en Chile?
El académico chileno, Carlos Huneeus en su libro La democracia semisoberana. Chile Después de Pinochet, nos explica que, según el barómetro CERC de 1990 hasta el 2014, del total de encuestados tan solo un 10% expresaba tener mucha o bastante confianza en los partidos políticos; un 17% en la Cámara de Diputados y un 20% en el Senado. Además, según la misma encuesta estudiada por Huneeus, en julio de 2009 el 76% de los encuestados consideraba que esté quien esté en el poder, siempre busca sus intereses personales; el 88% consideraba que la mayoría de los políticos solo se acuerdan de la gente cuando hay elecciones y después se olvidan de ella y un 82% cree que los políticos no se preocupan mucho de lo que piensa la gente como yo. Por lo tanto, por lo menos desde 1990 hasta la fecha, la clase política y el sistema político en general en Chile están sumergidos en una crisis total de desconfianza ciudadana.
El historiador social chileno, Gabriel Salazar, en conversación con Diario Financiero en noviembre de 2017, explicó que un Gobierno que es elegido con 65% ó 70% de abstención, es un gobierno legal sí, constitucional, sí; pero legítimo no, porque está siendo elegido por una minoría ciudadana. En este escenario, tenemos que preguntarnos cuáles son las razones de fondo por las cuales la gente cada vez cree menos en la clase política. Nosotras consideramos al menos cuatro aspectos claves:
A) En primer lugar, los casos de corrupción que evidencia una relación negativa entre la política y los intereses de grupos empresariales. Son varios los casos conocidos de cómo ciertas empresas han financiado irregularmente las campañas de políticos, principalmente parlamentarios, para después obtener favores que los beneficien económicamente.
B) Los políticos se han convertido en una clase apartada de la realidad de la mayoría del pueblo chileno. Esto se explica no solo por los privilegios exagerados y sueldos millonarios que muchos de ellos obtienen, sino que también por la profesionalización de la actividad política, lo cual ha permitido que muchos de ellos, dada la posibilidad de ser reelectos, construyan verdaderas carreras que, en algunos casos, les ha permitido vivir por décadas de la política.
C) La clase política civil se ha empeñado, a lo largo de nuestra historia nacional, en anular la agencia política y la soberanía popular del pueblo chileno. Por ejemplo, ninguna de las Constituciones Políticas que ha tenido Chile han sido elaboradas por la ciudadanía chilena.
D) Se observa un doble estándar ético generalizado en la clase política civil. Por un lado, demuestran un gran amor por las elecciones pero, una vez en sus cargos, tienden a despreciar las demandas de la gente y asumen que ellos, como representantes del pueblo, son quienes tienen la soberanía en sus manos.


3) PROPUESTA.
Nuestra propuesta consiste en:
A) Limitar la reelección de todas las autoridades políticas electas mediante votación popular a solo dos períodos.
B) Una vez finalizado el período de una autoridad política electa mediante votación popular, podrá ser candidato nuevamente a otra magistratura distinta a la que ya ejerció. Si resulta electo para ese nuevo cargo, este será el último período que podrá ejercer como representante político.
C) El período de duración de un cargo de representación política será de seis (6) años.
Por lo tanto, se elimina el inciso 2 del artículo 25 que señala que: El Presidente de la República durará en el ejercicio de sus funciones por el término de cuatro años y no podrá ser reelegido para el período siguiente; se elimina el inciso 2 del artículo 49 que señala: Los senadores durarán ocho años en su cargo y se renovarán alternadamente cada cuatro años, en la forma que determine la ley orgánica constitucional respectiva; se elimina la parte del inciso 2 del artículo 51, que dice: Los parlamentarios podrán ser reelegidos en sus cargos; se eliminará la parte del inciso 2 del artículo 113 que señala que los consejeros regionales: Durarán cuatro años en sus cargos y podrán ser reelegidos y, finalmente, se elimina la parte del inciso primero del artículo 119 que señala que concejales y alcalde Durarán cuatro años en sus cargos y podrán ser reelegidos.
Por último, el inciso uno del artículo 5, que señala que: La Soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse su ejercicio.; quedará de la siguiente manera:
Artículo 5: La Soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse su ejercicio. En Chile, las autoridades políticas electas mediante votación popular durarán seis años en su cargo y podrán ser elegidas solo una vez más en la vida para ocupar otra magistratura distinta en la que ya se desempeñó como representante de la ciudadanía.
4) FUNDAMENTACIÓN DE LA PROPUESTA.
Nuestra propuesta es importante porque puede contribuir a solucionar, en parte, la grave crisis de representación política que se vive hoy en día en Chile. Limitar la posibilidad de ser reelecto/a en cargos de representación popular es clave en un país en donde la política se ha transformado en una actividad casi profesional donde, en muchas ocasiones, los representantes buscan hacer de la política una actividad para vivir y asegurarse su futuro económico. Si bien nuestra propuesta contempla la posibilidad de ser reelecto/a en una magistratura distinta a la que ya se ejerció, eso lo permitiríamos porque entendemos que hay ocasiones en las que los representantes hacen un buen trabajo y cuentan con el respaldo de la ciudadanía para poder aportar políticamente en otros espacios. Además, el hecho de que ahora los representantes duren seis (6) años en sus cargos, sería importante para que los proyectos políticos se puedan llevar a cabo en las comunas, las regiones y en todo el país, por lo cual no quedaría esa sensación de que no se pudo terminar con el proyecto.
5) FINALIDAD E IMPACTO
Creemos que el principal efecto que nuestra propuesta podría generar es la posibilidad de que la ciudadanía recupere un poco más la confianza en sus representantes políticos. Al saber que no podrán seguir escalando más o haciendo carreras políticas, la gente podría entender que los postulantes a cargos políticos solo lo hacen porque de verdad les interesa aportar al desarrollo del país. Somos conscientes de que los millonarios sueldos que muchos de ellos ganan, o los privilegios con los que cuentan, son grandes trabas que hacen difícil que la gente le crea a los políticos; pero estamos convencidas que limitando la reelección podríamos generar una visión mucho más positiva de nuestras autoridades políticas.