Escuela Agricola De La Patagonia -COIHAIQUE - Región de Aysén
Título iniciativa: Reducción de la Jornada Escolar


Por mucho tiempo se ha debatido sobre el concepto de calidad en nuestra educación, sopesando todos los factores, se ha llegado a cuestionar el financiamiento, el currículo y también las metodologías implementadas. Definiciones de calidad abundan. Sin embargo, nosotros creemos que una educación de calidad radica en aquella que proporciona oportunidades legítimas de progreso, prosperidad y desarrollo a nivel personal y comunitario. Demarcado esto cabe cuestionarse ahora que tan cerca estamos de ese objetivo. Según los datos recopilados a lo largo de nuestra investigación, bastante lejos. El problema central de esta situación se ha debido a un mal entendimiento histórico del concepto de calidad en la educación, el cual se ha visto simplificado y reducido a la búsqueda de resultados académicos y numéricos, dejando el olvido el foco principal de la educación; los estudiantes y con ello, su bienestar físico y mental.
Las evidencias de estas afirmaciones son contundentes, los resultados de la medición PISA, muestran que en el ítem sentido de pertenencia Chile tuvo los peores resultados de la OCDE (-0,04%), así mismo, en el ítem de ansiedad académica, Chile obtuvo resultados que indicaron una ansiedad elevada (0,2%). Respecto al ítem, bullying es posible evidenciar un aumento potencial en nuestras aulas, en términos concretos y según la misma medición, existe un aumento de un 39%, con 1.087 casos. La suma de estos indicadores revelan una cruda realidad, nuestros estudiantes no son felices, factor decisivo al momento de hablar de calidad y el alcance del progreso, la prosperidad y el desarrollo.

Nuestra propuesta busca alcanzar dicha meta reorientando y reduciendo la cuestionada jornada escolar completa a cinco horas diarias concentrando en la mañana las asignaturas del plan básico como Lenguaje, Matemáticas, Ciencias, Historia e Inglés mismas que el sistema evalúa de manera estandarizada en mediciones como el SIMCE y la PSU. La reducción de la jornada propiciará el desarrollo de actividades extraescolares en la jornada de la tarde poniendo en la palestra el bienestar mental y físico de los jóvenes de nuestro país. Empero cómo afecta esto la calidad de la educación según la experiencia de países como Finlandia, Alemania e Islandia menos horas conllevan una mayor productividad dado que las horas de trabajo efectivas coinciden con el rango de tiempo en que nuestro cuerpo logra asimilar mayor información.

Es a través de este debate permanente que nace la idea de reformar el sistema educacional desde sus bases estructurales, entendiendo la jornada y su composición como uno de los tantos problemas que agravan el alcance de la calidad. En términos concretos, la ley 19532 en su artículo 2, en donde establece un mínimo de 38 horas semanales para la educación básica y un mínimo de 42 horas semanales para la educación media. Es en ella donde radica el foco de nuestra propuesta, la cual busca la reducción parcial de este sistema, el cual emula el sistema laboral, buscando y priorizando el bienestar productivo nacional por sobre el bienestar mental y físico de nuestras y nuestros jóvenes.

La creación de la Jornada Escolar Completa tenía un propósito y una forma muy distinta a la que tuvo tras su implementación y es allí donde diagnosticamos uno de los principales problemas en el logro de la calidad en nuestra educación. En efecto, se mejorarían los aprendizajes y atendería a los estudiantes vulnerables, gracias a más tiempo en el colegio. Horas que se dedicarían a actividades curriculares no lectivas, es decir, talleres. Sin embargo, los resultados fueron totalmente contrarios, evidenciando un aumento de las horas lectivas, inexistencia casi absoluta de talleres en el horario estipulado y un creciente porcentaje de alumnos desertores del sistema educativo. Esto sin contar el constante abuso que han vivido los docentes a lo largo de este proceso.

En suma, nuestra propuesta busca la reivindicación de la Ley de Jornada Escolar Completa a sus orígenes, para lo cual buscamos;

- Modificación parcial de la ley 19532
- Modificación del artículo 2, reduciendo el horario mínimo de la jornada escolar, de 42 a 30 horas semanales. (horas lectivas)
- Obligatoriedad de dictar talleres y actividades prácticas durante la jornada de la tarde.
- Obligatoriedad de distribución de la jornada laboral para los docentes en 50% de horas lectivas y 50% de horas no lectivas.

Nuestra propuesta se basa en el ejemplo concreto de países desarrollados que según instancias de medición internacional como la misma prueba PISA, han demostrado tener los mejores estándares de calidad en la educación, consiguiendo el objetivo claro de propiciar oportunidades de desarrollo, prosperidad y progreso. Alguno de estos ejemplos son los casos de Alemania, Finlandia e Islandia que cuentan con horarios semanales promedio de 30 horas y resultados respecto a la felicidad de los estudiante que demuestran un absoluto bienestar emocional, físico y mental. Así mismo los niveles de deserción son prácticamente inexistentes, dejando tiempo propicio para el desarrollo personal de los estudiantes acorde a sus habilidades e intereses.

Sabemos que nuestra propuesta es ambiciosa, sabemos también que no es la panacea ni el remedio a todos nuestros males, pero creemos que sienta una base concreta y firme para el desarrollo futuro de una educación de calidad, que releve a los estudiantes y sus docentes al lugar que corresponden, dejando a un lado la funesta creencia que mayor cantidad de horas ya sea en el trabajo o en el colegio conllevaran necesariamente a mejores resultados.