Colegio Coya -MACHALI - Región de O'Higgins
Título iniciativa: Energías Renovables No Convencionales: Una mirada hacia el futuro


La necesidad del proyecto recae en la baja prioridad que se le ha otorgado al uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en Chile, cuando por el contrario, el país posee cierta facilidad para instalar plantas y empresas que se dediquen a esto, debido a su biodiversidad, condiciones climáticas variadas, zonas geográficas diferentes, etc. Esto implica un problema, tanto para empresas como para personas naturales, al momento de producir su energía a partir de la sustentabilidad, no sólo porque la cantidad de incentivos para generar esto es insignificante, si no también, por el alto costo que significa para una persona natural, la inversión en este tipo de energías no convencionales, y no solo el gasto sino también los conocimientos técnicos para instalarlos y la mantención de los aparatos. Actualmente, Chile ha asumido una serie de compromisos y acuerdos en cuanto a Sustentabilidad refiere, sin embargo las licitaciones eléctricas no diferencian entre cada tipo de energía, más bien se enfocan en los costos asociados a la implementación de diversas fuentes, por ende, las energías renovables se ven altamente perjudicadas. Según los últimos análisis de incentivos de la Subsecretaría de Energía, solo se puede optar a un beneficio tributario si la producción de energía en Watts, genera un excedente, algo dificultoso de lograr, al menos, para una persona natural, y más en sus primeros meses de uso, ya que hay que considerar el elevado gasto ya mencionado anteriormente.

Si examinamos la realidad chilena, observaremos que un informe publicado en 1998 por la CONAMA, hace mención a la necesidad de contar con un conjunto de indicadores de desarrollo sustentable, como contribución a la toma de decisiones en política ambiental. La iniciativa es básicamente perfeccionar la legislación ambiental y desarrollar nuevos instrumentos de gestión.

También cabe destacar que Chile será sede de la mayor conferencia planetaria del medio ambiente entre los días 2 y 13 de diciembre: la llamada COP25, que reunirá a más de 195 países del mundo. Se abordarán acciones para combatir el cambio climático, desarrollo sustentable, entre otros, por lo que se puede ver el compromiso que tiene el país respecto a su matriz energética.

Los últimos compromisos que ha asumido el gobierno en materia de Medio Ambiente y Sustentabilidad, se han caracterizado por abordar decididamente los desafíos globales existentes, desarrollando una participación activa en la agenda mundial para el desarrollo sustentable. En ese camino, que se inició con la reunión sobre Medio Ambiente Humano desarrollada en Estocolmo (1972), se han suscrito una serie de protocolos y convenios incluyendo Cambio Climático, Protección de la Capa de Ozono y Control de Sustancias Químicas- Los acuerdos con mayor relevancia, influencia y participación son Montreal (1997), Kioto (2005) y el más reciente París (2015), todos en los que Chile ha firmado y ratificado, cuyos objetivos son: proteger la capa de ozono (Montreal), reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global (Kioto) y la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global (Paris)

Como antecedentes internacionales, se encuentran el Decreto-Lei 363/2007 de la República Portuguesa. Esta ley diferencia los tipos de energía según su manera de generarla, otorgando incentivos económicos a lo que ellos decretaron como microproducción energética de ERNC, se creó el Sistema de Registro de la Microproducción (SRM), el cual es un medio de comunicación electrónico con los productores, que no solo hace más fácil el acceso al incentivo y establecerse con un proyecto de ERNC, sino que también acorta el número de diligencias. Similar a la Ley 26.190 de Argentina, la cual decretó los requisitos para optar a este beneficio tributario, que no es unidimensional, sino que abarca muchos sectores en cuanto a impuestos, por ende, se hace la diferencia y se especifica cuáles energías podrían beneficiarse de esto. Por último, el PPS 22 del Reino Unido, establece las políticas gubernamentales de energía renovable, que las autoridades de planificación deben tener en cuenta al preparar documentos de desarrollo local y al tomar decisiones de planificación, disminuyendo el número de trámites necesarios.

La finalidad global del proyecto es brindar apoyo a quienes deseen producir ERNC. Debido a su alto costo inicial, este beneficio tributario busca tanto aligerar la carga monetaria, como permitir la competencia con las energías tradicionales. Así también, tener una legislación moderna en cuanto a criterios y diferenciación de energías, de manera correcta, es decir, por cómo generan la energía, no guiados únicamente por sus costos asociados, ya que considerando los buenos resultados que han tenido las leyes ya presentadas y los compromisos asumidos, es inaceptable que no exista una legalidad de este tipo, que mientras tanto, solo se perjudica a las ERNC.


La propuesta legislativa está contenida en 4 proposiciones:

Se entenderá como tipos de ERNC en Chile: (solar, eólico, hidroeléctricas, geotermia, biomasa, biogás y energía de los mares) Fuente: Ministerio de Energía

1) del Impuesto al Valor Agregado (19%) a una tasa intermedia (8%) en los equipamientos relacionados a las ERNC.

2) Amortización con un coeficiente lineal máximo del 10% y en un período máximo de 30 años. Sólo para centrales de energía renovable no convencional.

3) Exclusión de tasas aduaneras para la importación de tecnologías basadas en ERNC.

4) Diferenciación legislada de tipos de energía, según modos de producción de esta última.


Las energías renovables no convencionales son fuentes de energía limpias, inagotables y crecientemente competitivas. Se diferencian de los combustibles fósiles principalmente en su diversidad, abundancia y potencial de aprovechamiento en cualquier parte del planeta, pero principalmente en que no producen gases de efecto invernadero –causantes del cambio climático- ni emisiones contaminantes.

Las ERNC no sólo aportan al medio ambiente de manera positiva, sino que también contribuyen de una manera favorable el sector económico, laboral y social de un país, a la vez que la masificación de su uso reduce la emisiones gaseosas, mejora la calidad y acceso al agua potable, recupera tierras degradadas y distribuye electricidad.

El crecimiento de las energías limpias es imparable, como queda reflejado en las estadísticas aportadas en 2015 por la Agencia Internacional de la Energía (AIE): representan cerca de la mitad de la nueva capacidad de generación eléctrica instalada en 2014, por ende, se han constituido en la segunda fuente global de electricidad, sólo superada por el carbón.

De acuerdo a la AIE, la demanda mundial de electricidad aumentará un 70% hasta 2040,-elevando su participación en el uso de energía final del 18% al 24% en el mismo periodo- espoleada principalmente por regiones emergentes (India, China, África, Oriente Medio y el sureste asiático).

En el ámbito económico, el crecimiento de las ERNC contribuye positivamente al producto interno bruto (PIB) y a las contribuciones al Estado, aumenta la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+I), evita importaciones energéticas y aumenta las exportaciones.

La transición hacia un sistema energético basado en tecnologías renovables tendrá asimismo efectos económicos muy positivos como se mencionó anteriormente. Según IRENA (Agencia Internacional de Energías Renovables), duplicar la cuota de energías renovables en el mix energético mundial hasta alcanzar el 36% en 2030, supondría un crecimiento adicional a nivel global del 1,1% ese año (equivalente a 1,3 billones de dólares), un incremento del bienestar del 3,7% y el aumento del empleo en el sector hasta más de 24 millones de personas, frente a los 9,2 millones actuales.

En el sector laboral, La Fundación Solar informó que las energías renovables emplean a 2.3 millones de personas en todo el mundo. Se estima que la industria solar creará 6.3 millones de puestos de trabajo en los próximos 14 años, mientras que se espera que la energía eólica genere 2.1 millones empleos para el 2030. Por lo que este tipo de energía aporta y abre puertas de empleo.

Esto se debe principalmente a la inversión récord en proyectos de energía renovable no convencional (ERNC), que se ha más que duplicado: saltando de 1,3 mil millones de dólares en 2014 a 3,2 mil millones de dólares en 2015. El ranking, considera cuatro variables: Marco propicio, Inversión, Cadena de Valor y reducción de CO2.

El perfeccionamiento del marco regulatorio, a través de la promulgación de la Ley 20.257 del 2008 y posteriormente la promulgación de la Ley 20.698 en el 2013, y por otra parte, la implementación de instrumentos de apoyo directo a iniciativas de inversión, son solo algunas de las medidas que ha tomado el país en materia del desarrollo de ERNC.

Las condiciones favorables del mercado y las reformas políticas fueron claves para fomentar este desarrollo de energía renovable. Aunque el país ha logrado un crecimiento sustancial en la inversión en energía renovable en periodos de tiempo relativamente corto, este optimismo debe ser tratado con precaución. Una transición exitosa requiere una combinación de una clara toma de decisiones, políticas gubernamentales persistentes y consistentes, y un compromiso claro para abordar los desafíos de la integración de las ENRC en el sistema eléctrico.

Las políticas propuestas tienen total relevancia, debido al aumento en la inversión en el sector de ERNC, con los incentivos y beneficios tributarios propuestos, se llama a que esto siga creciendo aún más, y con razón, no solo por el potencial del país, sino por sus acuerdos firmados, por lo que sustancialmente, es un acuerdo rentable para todas las partes involucradas.