Colegio Santa Teresita -COELEMU - Región de Ñuble
Título iniciativa: Monocultivos: Regulación del impacto ambiental y fomento al bosque nativo. Reforma Ley n° 19.561


Luego del Golpe de Estado vivido el año 1973 a cargo de Augusto Pinochet Ugarte, la nueva administración que se encontraba a cargo de la Junta Militar comenzó a elaborar políticas con el fin de levantar la desalentadora situación económica del país. De esta manera, en Octubre de 1974, impulsado por el ministro de economía de ese entonces, Fernando Leniz, se dictó el Decreto Ley 701 (DL701). Asimismo fue implementado por el director de CORFO de la época, Julio Ponce Lerou.

Posteriormente, en 1998 el decreto ley 701 fue reemplazado por el decreto de ley 2.565 en el año 1979 y luego modificado por la actual vigente ley 19.561 que tiene como base leyes establecidas en el decreto 701; de la cual, creemos firmemente que aún falta orden a la ley.

Chile, posee cerca de 16 millones de hectáreas de bosques de las cuales un 13,5% corresponde a cultivos forestales destinados a la producción maderera, y el resto son bosques nativos en distintos niveles de desarrollo.
Según el estudio de superficies forestadas por especie realizado por la CONAF el año 2016, la Región del Maule presenta la mayor forestación de la especie Eucalyptus Globulus con 206,00 hectáreas. En segundo lugar se encuentra la Región de la Araucanía con 103,53 hectáreas. Seguida de éstas, ocupa el tercer lugar la Región del Biobío, incluyendo la actual Región de Ñuble, con 68,64 hectáreas, pero lidera en la especie de Eucalyptus Nitens con 159,33 hectáreas.
Por otra parte, la Región que lidera la forestación del Pino Radiata es la del Maule, con 812,81 hectáreas. La Región del Biobío ocupa el tercer lugar nuevamente con 183,41 hectáreas.
Ahora respecto a la reforestación, según el estudio de superficies reforestadas por especie realizado por la CONAF el año 2016, la Región del Biobío presenta la mayor reforestación de la especie Eucalyptus Globulus con 15.528,33 hectáreas, seguida de la Región de la Araucanía con 6.054,34 hectáreas. Asimismo, la Región del Biobío, continúa liderando en la especie Pino Radiata, con 23.186,47 hectáreas. Seguida de la Región del Maule con 15.908,34 hectáreas. En tercer lugar se posiciona la Región de la Araucanía con 10.310,21 hectáreas.

En el centro-sur, Región del Biobío, Región de la Araucanía y Región de Los Lagos, la agricultura de exportación y la industria forestal son reconocidas como las responsables de la contaminación y deterioro de los suelos, especialmente por el uso intensivo de agrotóxicos, la destrucción de bosque nativo y la plantación de especies foráneas, por su mayor velocidad de crecimiento.

El monocultivo de pinos (Radiata) y eucaliptos (Globulus y Nitens), principales insumos de la industria forestal en Chile, ha introducido relevantes perturbaciones sobre los sistemas territoriales impactando de manera negativa sobre los procesos ambientales naturales, particularmente sobre sus componentes hídricos, climas locales, suelos y biodiversidad, que han sido severamente afectados con los cambios drásticos experimentados por la ecología de los paisajes forestados. Asimismo, se ha generando un consumo intensivo de agua, acidificación de los suelos y el agotamiento de nutrientes.

Para profundizar, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el agua es esencial para la vida y un derecho humano al cual todos tenemos acceso. Esta debe estar limpia, aceptable y debe ser suficiente para el abastecimiento diario. Respecto a la situación hídrica en Chile, el 76% de la superficie chilena se encuentra afectada por sequía, desertificación y suelo degradado (SudAustral Consulting SpA, 2016). En el caso de los monocultivos es impactante, estos utilizan una cifra exuberante para el sustento, dado que el sector Silvoagropecuario, que se conforma por las actividades agrícolas, ganaderas y forestales representa un 73% de las extracciones consuntivas de agua, lo que permite el riego de 1,1 millones de hectáreas que se localizan principalmente entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. Esto se vuelve una problemática cuando el acceso al agua potable en una población se ve afectada por los monocultivos de Eucalyptus globulus y Pino radiata, según Agua y Plantaciones: Mitos y Realidades de Juan Carlos Valencia Baier, Ingeniero Forestal de CORMA, en promedio un Eucalyptus globulus adulto utiliza unos 25 litros por día, mientras que un Pino radiata adulto pueden llegar a utilizar 50 litros por día (ambos datos por unidad de biomasa). Estas cifras son alarmantes ya que en Chile no existe una buena administración del agua, por lo que las consecuencias van desde un déficit de la disponibilidad del agua, exponer un riesgo para la comunidad cercana al monocultivo forestal, hasta interrumpir el ciclo hidrológico provocando sequías y perjudicando no sólo a los humanos, sino también a la biodiversidad.


Incorpórese los siguientes artículos a la ley nº 19.561 sobre fomento forestal.

a) Se plantea la realización de un estudio que consista en evaluar el impacto que generará la plantación de monocultivo en los recursos hídricos; de los cuales dependan directamente comunidades aledañas al territorio, teniendo como resultados impactos positivos y/o negativos sobre el ecosistema. Dicho estudio estará a cargo de la dirección Nacional de Aguas.

b)De acuerdo a los resultados arrojados en el estudio presente dentro del artículo anterior si son de carácter negativo, deberá reducirse entre un mínimo de 25% a un máximo de 50% la proyección de plantado como prefiera el responsable del terreno, con el propósito de reducir la utilización de los recursos hídricos de la comunidad.

c) El bosque nativo, reconocido como un recurso natural fundamental para el equilibrio del ecosistema y la regulación de un sin fin de efectos naturales que se desprenden de su estado de conservación. Por lo que se propone un inciso con el fin de proteger, incentivar, fomentar la plantación y conservación de bosques nativos. Cada empresa forestal al momento de instaurar un bosque artificial deberá paralelamente establecer una arboleda de características nativas utilizando un mínimo del 25% de la proporción de lo forestado con monocultivo.

d)Para toda forestal (empresa privada) que trabaje con especies que no clasifiquen como bosque nativo y aquellas empresas privadas de cualquier tipo que tale más de 50 hectáreas deberán reforestar con especies de bosque nativo en terreno estatal o parques nacionales en función a la equivalencia de un 25% de su producción anual. Los terrenos para dicha acción serán designados por el Ministerio de Agricultura de manera anual. Asimismo, las principales empresas forestales deberán aumentar por año un 1%, alcanzando como límite un 45%, sin embargo, si alguna de las empresas privadas quiera reforestar un porcentaje mayor al del anterior mencionado, podrá hacerlo.